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jueves, 28 de octubre de 2021

La Asociación Ganadera local de Comala felicita a Felipe Michel y Miguel Angel

 LA ASOCIACIÓN GANADERA LOCAL DE COMALA, A.C.
Melchor Ocampo No 7, Tel 312 31 5 51 51, Centro Comala, Col.


Los productores ganaderos por este conducto queremos hacer patente nuestro beneplácito y extendemos una cordial:

FELICITACIÓN A LOS COMALTECOS.

C. FELIPE DE JESÚS MICHEL SANTANA

Por su toma de protesta como

Presidente del H. Ayuntamiento Constitucional de Comala 2021-2024.

Nos manifestamos dispuestos a colaborar y apoyar los proyectos que impulsen el desarrollo social
del municipio, pero sobre todo aquellos que propicien mejores condiciones para el sector ganadero en donde conseguimos el sustento las familias que nos dedicamos a la actividad agrícola y ganadera del municipio de Comala y al C.


LIC. MIGUEL ÁNGEL GALINDO BARRAGÁN

Por su toma de posesión como:
 
Diputado Local del IV Distrito Electoral

Seguros estamos que nos representará dignamente en la máxima tribuna del estado y luchará
por los intereses de las familias que componen este sector ganadero del municipio de Comala.
Atentamente:




TA AGUSTÍN VALENCIA SALAZAR
Presidente de la Asociación Ganadera Local de Comala























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domingo, 30 de mayo de 2021

El candidato a diputado local Miguel Galindo invita a la ciudadanía a ejercer el voto razonado sobre lo que él representa y los demás proyectos políticos

MIGUEL GALINDO CANDIDATO A DIPUTADO LOCAL INVITA A LA CIUDADANÍA A EJERCER EL VOTO RAZONADO, SOBRE LO QUE ÉL REPRESENTA Y LOS DEMAS PROYECTOS POLÍTICOS.

Así lo manifestó durante un recorrido con vecinos de comunidad de la Yerbabuena en el municipio de Comala, el candidato pudo conversar sobre la problemática recurrente que se suscita entre la ciudadanía sobre la falta de servicios públicos de calidad que permitan tener un mejor lugar para vivir.
Por lo tanto Galindo Barragán, candidato a diputado local por el distrito 4 de la alianza "Va por Colima" de la coalición PAN-PRI-PRD, invito a la ciudadanía a que haga una reflexión y compare los diversos proyectos políticos que se presentan como una opción para ser sus representantes en el Congreso Local por el distrito 4.

“Soy un ciudadano que le gusta ver la política como una herramienta para servir al pueblo y no para servirse, soy un joven que representa una nueva generación de políticos, que más allá de cualquier índole ideológica y apasionamiento partidista, vemos la política como una oportunidad de hacer bien las cosas, de reivindicar su labor y de compartir las causas sociales, atender las necesidades de la gente y representar sus anhelos y esperanza” señalo el candidato.
“Hago un llamado respetuoso a la ciudadanía de Comala y Villa de Álvarez a que ejerzan su voto de forma razonada, a que hagan una reflexión y compare los diversos proyectos políticos que se ofertan para representarlos en el Congreso correspondiente al distrito 4; y estoy seguro que después de hacerlo se darán cuanta que represento la mejor opción porque constituyo una nueva generación que ve la política como una herramienta para servir y no para servirse, porque mis cuatro propuestas relativas al turismo, el emprendimiento, el desarrollo rural y en materia de salud enarbolan la voz y el sentir de la gente”, agregó finalmente Miguel Galindo.






















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sábado, 29 de mayo de 2021

Periscopio "Elecciones del 2018 y sus rebotes en el 2021" Profr. Abelardo Ahumada González Recuento de los Hechos

 PERISCOPIO
LAS AGITADAS ELECCIONES DEL 2018 Y SUS REBOTES EN LAS DEL 2021
Profr. Abelardo Ahumada González

UN BREVE RECUENTO DE HECHOS.

En algún momento de mediados de sexenio peñanietista los mexicanos empezamos a darnos cuenta de que si antes se contenía un poco “el futurismo” por la sucesión presidencial, ya para ese rato estaban desatadas las ambiciones y se comenzaban a barajear los nombres de los presidenciables dentro del gabinete, y de los que, desde las oposiciones, igualmente querían ser considerados en la lista, siendo muy de destacar, por ejemplo, doña Margarita Zavala, la ex primera dama del sexenio de Calderón, a quien, desde que su marido estaba en el cargo, no le faltaron aduladores que le hicieron creer que tenía más capacidad que aquél, y suficiente cariño y buen recuerdo de los ciudadanos para convertirse en la primera presidenta de México.
El asunto ahí con ellos (me refiero al PAN), es que ya desde antes estaba operando en el mismo sentido “El Peloncito Cara de Niño”, Ricardo Anaya Cortés, quien, aprovechándose de su posición como presidente nacional de su partido, utilizaba los tiempos públicos de radio y televisión que por ley se le asignaban a ese organismo político, para promover su propia figura. Dando pie para que, desesperada, sabiendo que, con él en la presidencia de Acción Nacional, no podría alcanzar su deseo, la señora Zavala de Calderón renunciara a su militancia de más de 30 años, para convertirse en candidata independiente.
Otro valecito que para pronto decidió que también quería ser presidente de México, fue un antiguo y bien reconocido militante priista, Jaime Rodríguez Calderón, alias “El Bronco”, quien luego de haber detentado varios cargos públicos en su entidad, de haber sido electo como diputado local, como diputado federal y como presidente municipal de García, Nuevo León, rompió (o fingió romper) con el partido tricolor, y en 2015 se lanzó la gubernatura de su entidad, jugando como candidato independiente. Experiencia que le dio pie para pedir licencia como gobernador en 2018, y lanzarse para “la grande” por la misma vía.
En la contraparte oficial, el desprestigio de Peña Nieto hizo que, al inicio de 2017 el porcentaje de desaprobación nacional llegara al 86% y, viendo eso, y que Miguel Ángelo Osorio Chong, Manlio Fabio Beltrones, Miguel de la Madrid Cordero, Aurelio Nuño Mayer, Luis Videgaray Caso y todos los demás prospectos del PRI estaban igual o peor de quemados que el todavía esposo de “La Gaviota”, la cúpula priista decidió que había llegado el nunca esperado momento de designar como su candidato presidencial a un ciudadano no priista y, aun cuando esa decisión calentó a sus militantes más aferrados, la asamblea general de aquel año aprobó dicha propuesta, “siempre y cuando el prestigio y la fama del ciudadano elegido” pusieran “al partido en condición competitiva para ganar”.
La modificación del estatuto tricolor salió ya, sin embargo, con una dedicatoria personal, porque desde meses atrás se había estado viendo quién podría ser aquel ciudadano: y casi todas las miras apuntaban a José Antonio Meade Kuribeña. Un sujeto que no obstante haber sido cinco veces secretario de estado (dos con Calderón y tres con Peña Nieto), seguía siendo, según eso, “libre como el viento” en materia partidista, y se mantenía tan limpio y honesto en materia económica como las “aves que cruzan el pantano y su plumaje no se mancha”. 

PEJE A TODO.

Peje a todo lo antes dicho, algo que nos fue quedando muy claro fue que, de entre toda esa morralla y moneda falsa, tendríamos que elegir a “los menos peores” y, tratando de ver las cosas en frío, volvimos a caer en la cuenta de que todas las encuestas publicadas durante 2017 y los primeros meses de 2018 indicaban que el puntero era Andrés Manuel López Obrador; que el segundo lugar lo ocupaba el peloncito Anaya y que, a partir de que lo destaparon, el tercer puesto lo estuvo ocupando, consistentemente, el ex secretario de Hacienda José Antonio Meade.
En ese mismo contexto se puso muy divertida (a nivel local) la serie de cambios y recambios que se comenzó a observar con motivo de la designación, primero, de las candidaturas al Senado, y de los reacomodos, después, de las fórmulas que acabarán contendiendo por ellas. En el PRI se vino muchas semanas hablando de que un prospecto casi seguro para esa candidatura era José Manuel Romero Coello, el joven amigo del gobernador Peralta; pero resultó que otras gestiones tuvieron más peso y se la terminaron dando a Fernando Moreno Peña. En el Verde, a su vez, punteaba Virgilio Mendoza y acabó tocándole, por “cuestión de género”, a Gabriela Benavides. Aunque más tarde se supo que todo fue un plan con maña, porque lo que realmente quería hacer Virgilio, era quedarse con la candidatura del Verde y del PRI para la presidencia municipal de Manzanillo. Candidatura que finalmente consiguió.
Todo eso mientras que, por el lado de los pejistas, la “senaduría” la veían venir para Indira Vizcaíno y se la entregaron a Joel Padilla, enviando sin embargo a la muchacha como candidata para la diputación federal del Distrito número 2, y casi el mismo tiempo en que, si mal no recuerdo, los líderes nacionales de Movimiento Ciudadano se la quitaron a Leoncio Morán, para dársela a María Elena Abaroa. Aunque a la postre, Locho quedó, una vez más, como candidato a la presidencia municipal de Colima. Donde ya había gobernado de 2003 a 2006.
Como quiera que tan sorpresivos desenlaces se fueron presentando, al iniciar el mes de marzo todavía faltaba saber cómo iban a colocarse los candidatos a las diputaciones federales, a las locales y, por supuesto, a las demás alcaldías. Y mientras todo eso se cocinaba, no creo que hubiera nadie en Colima que sospechara que el cúmulo de personajes desconocidos que habría de postular Morena habría de llegar más allá del cuarto lugar, y menos que terminara arrasando en las elecciones del domingo 1° de julio.
Y las alianzas que se conformaron fueron de lo más chistoso, porque, por ejemplo, se fueron a jugarla juntos el PAN con el PRD; el PRI con el Verde, y Morena con el PT y con el Partido Encuentro Social. Mientras que, manteniéndose fiel a no alinearse con “los políticos de siempre”, el Movimiento Ciudadano volvió a ir solo, y el Partido Nueva Alianza, ¡atrevido!, intentó hacer lo mismo.

LAS FUERZAS ARMADAS SERÁN NEUTRALES.

Según la Constitución lo establece, el Jefe Supremo de las fuerzas armadas (institucionales) en México es el Presidente de la República en turno. Pero desde buen rato atrás se comenzó a ver que no había mucha química que digamos, entre EPN y una buena parte del Ejército y la Armada, donde, sin dar señales de indisciplina respecto del Señor de Los Pinos, parecía que estaban disponiéndose a obedecer sin trabas al candidato presidencial de Morena, si se llegaba el caso de que éste resultara electo por la mayoría de los ciudadanos. Señal que se confirmó cuando, aprovechando que el 16 de marzo de 2018, estando el titular de la Secretaría de Marina y Armada de México realizando algunas actividades de su incumbencia en La Paz, B. C., hubo un reportero que “metiendo aguja para sacar hebra”, le preguntó qué pasaría si ganaba AMLO y, sin eludir la pregunta, el Almirante Soberón Sáenz le respondió: “Las fuerzas armadas están preparadas para el cambio de régimen y apoyarán al presidente que [el pueblo elija] sin importar el partido que lo postule”. Agregando a continuación: “No es la primera vez, ya hemos cambiado de un partido a otro y [eso pese a que] en su momento se dijo que eso no sería posible”.
La señal, pues, ya estaba dada, y no creo que haya pasado desapercibida ni a los analistas políticos, ni a los ciudadanos más perspicaces. Con lo que casi es seguro que AMLO duró un buen rato caminando como si lo hiciera sobre las nubes.

¡PALIZA!

Volviendo al tema local cabe señalar que, así como el descrédito y el repudio que Enrique Peña Nieto sirvieron para derrumbar las preferencias que individualmente pudieran existir para los candidatos que presentaron el PRI y sus aliados para todas las posiciones electorales en pugna, así también, pero en sentido inverso, la simpatía (que era cada vez más amplia para Andrés Manuel López Obrador), catapultó, se puede decir, a los candidatos que postularon Morena, el PT y PES. Y todo a tal grado que, de los 16 distritos electorales de mayoría en Colima, los morenistas y sus aliados se quedaron con 15, y sólo hubo uno para la alianza PAN-PRD.
Y en donde todo estuvo un poco mejor equilibrado fue en las elecciones a las presidencias municipales, puesto que si la COALICIÓN PT – MORENA – PES ,“Juntos haremos historia”, se quedó con Armería, Ixtlahuacán, Manzanillo y Tecomán; la que integraron PAN y PRD, “Por Colima al frente”, se quedó con Comala, Cuauhtémoc; en tanto que la coalición PRI – PVEM ,“Todos por Colima”, sólo pudo ganar en Coquimatlán y Minatitlán; siendo muy de notar que, Movimiento Ciudadano, con Leoncio Morán Sánchez y con Felipe Cruz Borja como sus candidatos, se quedó con las muy importantes de Colima y Villa de Álvarez; y que en Manzanillo, Griselda Martínez, una ciudadana casi totalmente desconocida y que realizó una campaña mínima, le ganó Virgilio Mendoza (PRI-PVEM), un candidato que se creía invencible.
Al final, asimismo, las dos diputaciones federales de Colima, aupadas por AMLO, quedaron, por el Distrito I, Claudia Valeria Yáñez Centeno y Cabrera; y por el Distrito II, Indira Vizcaíno Silva. Y ya tras el reparto de las de representación proporcional por la V Circunscripción electoral, Jorge Luis Preciado y María Liduvina Sandoval Mendoza del PAN, así como Ximena Puente de la Mora del PRI. 
Y, hasta donde en este momento recuerdo, fueron Joel Padilla Peña, de la coalición “Juntos haremos historia”, el que (no por méritos propios) se quedó con una senaduría; y Gabriela Benavides, jugándola todavía como parte del PAN, pero verdadera mancuerna con Virgilio, se quedó con la otra. Aunque me parece que ella fue la de “primera minoría”.
El candidato perdedor más notable en dicha contienda fue, sin lugar a dudas, el ex gobernador Fernando Moreno Peña, quien ya soñaba no sólo con ganar la senaduría por la que se había lanzado, sino en convertirse en uno de los poquísimos senadores priistas electos de mayoría, capaz, por ende, de poder disputar a Miguel Ángel Osorio Chong (que sería plurinominal), la coordinación de la exigua bancada tricolor en el Senado. Y de convertirse en el factótum de la política colimense en el PRI, para volver a lanzarse como candidato a gobernador en las elecciones de 2021. Pero como la gente lo conocía de más, simplemente le dio la espalda, y todos esos planes se le derrumbaron.
Total, que la paliza fue de carácter, diríamos epopéyico, sobre todo en contra del PRI, del PAN y del Verde a nivel estatal. Y eso es lo que finalmente explica que desde finales del año 2020 y durante los primeros meses del 2021, un gran grupo de antiguos militantes del partido tricolor hayan decidido cambiar de partido y camiseta, y que el pequeño resto que aún queda, haya decidido aliarse con los pequeños restos que aún quedan también del PAN y del PRD. Aunque hay, desde luego, otros factores que por falta de espacio no hemos podido comentar aquí,






















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